miércoles, 18 de octubre de 2017

A OJO DE BUEN CUBERO (18 de octubre de 2017)


El Diario Montañés, 18 de octubre de 2017

Estoy llegando a una edad en la que me siento incapaz de medir lo intangible, ni siquiera a ojo de buen cubero. Debe de ser por eso que algunos llaman vejez digital y otros analfabetismo tecnológico. O acaso porque, viniendo como vengo del mundo del papel, en lo de las nuevas tecnologías practico la desconfianza de santo Tomás, que quiso meter la mano en las llagas de Jesús cuando le dijeron que había resucitado, o la de aquel positivista inglés, que cuando un amigo le comentó que habían pintado los autobuses urbanos de amarillo le contestó que tal afirmación sólo era indiscutible en los que ellos veían y por el lado que alcanzaban a ver.
Viene esto a colación de los ocho tuits de Enrique Iglesias «y un montón de acciones» más, desconocidas cuando esto escribo, que publicó en las redes sociales después del fiasco de su concierto en Santander. Resulta que le pagaron por ellos ciento quince mil euros y, aunque la oposición considera que es mucho dinero, los responsables de la Sociedad Año Jubilar estiman que promocionalmente esos escritos que salieron de los pulgares del artista valían mucho más, y que sólo los necios pueden criticar tal gasto, porque no distinguen entre el valor y el precio. Les ha faltado añadir que son los seguidores del cantante, que se cuentan por millones, los que desde entonces han puesto a Cantabria en su punto de mira y la tienen con una ocupación turística casi total.
De ser cierto tal impacto mediático, la Sociedad Año Jubilar está cometiendo una flagrante injusticia con Revilla. Lo tienen por los estudios televisivos hablando maravillas de Cantabria y de todo lo cántabro, a cambio de nada, sin un sueldo, aunque fuera de becario. Está claro que en su caso la confianza da asco. Porque nuestro presidente, a poco rigurosos que seamos en el análisis, es quien está salvando la imagen de un año jubilar lebaniego que no tuvo ningún eco en los ocho tuits de Iglesias. Y sólo él está poniendo el alma que para tal efeméride ha reclamado esta semana Javier López Marcano.

martes, 10 de octubre de 2017

CONFABULACIÓN GASTRONÓMICA (11 de octubre de 2017)


El Diario Montañés, 11 de octubre de 2017

Cantabria es un referente gastronómico. A la riqueza de sus productos se une la promoción de nuestro presidente, que se ha propuesto popularizar todo lo regional y, en cualquier lugar en el que estés, si dices que eres cántabro, la gente rememora automáticamente las anchoas, las quesadas o los sobaos. La gastronomía se ha convertido en reclamo turístico de primer orden y en torno a ella se conforman simposios, mesas redondas, jornadas de divulgación y reuniones políticas de mucha enjundia.
Le decía Don Quijote a Sancho que los negocios de la cabeza se fraguan en la oficina del estómago. Acaso por ello el pasado fin de semana el PP y el PSOE han mantenido comidas con una parte de sus afiliados para conspirar contra la otra parte –la palabra partido ha optado definitivamente por el significado de algo que no está completo, de un fragmento que se opone al todo–. A los postres, con el orujo como brebaje digestivo, se suelen hacer los discursos de autoafirmación. «De grandes cenas están las tumbas llenas», dice un refrán. Y también de estas comidas, pues, aunque resulten frugales, en ellas se prepara la táctica para ir cavando la tumba de un enemigo que ya tiene preparada la tuya. En ese sentido podríamos hablar de la existencia de una gastronomía de confabulación, casi de guerra, a la que el PRC asiste de espectador placentero, observando como sus contrincantes se devoran entre sí.
La Unión de Guardias Civiles de Cantabria también se ha apuntado a la conspiración y ha llevado sobaos y quesadas hasta Cataluña para que los compañeros allí destinados endulcen su dura realidad y aflojen con estos productos tan nuestros la tensión que están padeciendo en tierra hostil. El largo viaje, según dicen, ha merecido la pena, porque, aunque fuera una visita relámpago, sabemos por Víctor Jara que la vida puede ser eterna en cinco minutos. Además, en estos tiempos de reafirmación independentista han querido dejar bien claro que frente a nuestros postres la crema catalana no tiene nada que hacer.
¡Va usted a comparar!

miércoles, 4 de octubre de 2017

¡FASCISTA! (4 de octubre de 2017)


El Diario Montañés, 4 de octubre de 2017

Últimamente hay un insulto que está causando furor. Y se aplica desde cualquier lado del espectro político con el desparpajo propio del desconocimiento. Basta con que uno no esté de acuerdo con las ideas del otro para que surja la frase comodín: «eres un fascista». Y la etiqueta se cuelga con tal ligereza, que ya no sé muy bien si el fascista es el catalán de la estelada que quiere votar, el español envuelto en la bandera constitucional que canta a los guardias civiles el «a por ellos» para que impidan la votación, Puigdemont el insensato, Rajoy el inactivo, Serrat, Piqué, o simplemente el incendiario gilipollas que se dedica a quemar contenedores con nocturnidad por las calles de Santander. Según nuestra particular visión, todos pueden ser llamados fascistas.
Un buen amigo, a quien además considero mi maestro, reflexionaba sobre la trivialización que ha sufrido el término y traía a colación las palabras de Bertrand Russell, el filósofo británico que vivió tan de cerca el fascismo que supo sintetizar como nadie su significado: «Los fundadores de la escuela de pensamiento de la cual surgió el fascismo –dice Russell– tienen todos ciertas características comunes. Buscan el bien en la voluntad, más que en el sentimiento o en el conocimiento; valoran más el poder que la felicidad; prefieren la fuerza al argumento, la guerra a la paz, la aristocracia a la democracia, la propaganda a la imparcialidad científica. [...] consideran la lucha por la vida como el origen de especies superiores; pero se trata más de una lucha entre razas que de una lucha entre individuos [...] Sustituyen el placer por la gloria, y el conocimiento por la afirmación pragmática de que lo que ellos desean es la verdad».
Ahí queda eso. La próxima vez, antes de adjetivar a alguien con tal sustantivo, deberemos tentarnos los machos. Porque fascistas, haberlos, haylos, pero no tantos como creemos. Aunque estos días, guiados por un impulso irracional, hayan sido demasiados los que han preferido la fuerza al argumento y se haya utilizado la cabeza más para embestir que para pensar. Ojalá que sea algo pasajero.

martes, 26 de septiembre de 2017

VIVIR PARA VER (27 de septiembre de 2017)


El Diario Montañés, 27 de septiembre de 2017

Los cántabros vivimos inmersos en una rueda de promesas que suelen acabar en frustraciones, de ahí nuestra melancolía. Hasta donde me alcanza la memoria, todo pudo empezar con el fracaso del ferrocarril Santander-Mediterráneo, cuya utilidad, desafiando nuestra capacidad de engaño, intentamos salvar una y otra vez con algún proyecto para la estación de Yera y el túnel de La Engaña. Llevamos doce años esperando la autovía que nos unirá con Madrid por Aguilar de Campoo, un trazado de larga distancia al que nos tuvimos que resignar tras haber proyectado túneles imaginarios por el Escudo, porque soñar no costaba nada. De la autopista a Logroño, que nos comunicaría con el Mediterráneo, no hemos vuelto a tener noticias. Al AVE le cortaron las alas a cambio de un tren de altas prestaciones que nos pondrá en Madrid en tres horas, el tiempo preciso para ver íntegras las películas de larga duración que proyectan durante el trayecto. En la capital, el anillo cultural tiene retrasos difíciles de entender, y el MUPAC se ha salido de su órbita para ser levantado junto al Palacio de Festivales (según un cronograma que ha presentado el consejero saliente –y que espero que no cambie el entrante– las hipotéticas obras del edificio comenzarían en marzo de 2019 y tendrían un plazo de ejecución de dos a tres años, es decir, que si nada falla, habrá nueva sede en 2022). También el antiguo túnel de Tetuán, que ya estaba construido en 1892, tendrá una larga etapa de acondicionamiento y no se abrirá hasta principios de 2019, aunque, al fin y al cabo, su apertura es una apuesta, más que necesaria, de imagen.
Como perseveramos en la esperanza, para relanzar algunos de estos proyectos hemos puesto nuestras expectativas en el ministro de Fomento, cántabro a la sazón. Aunque para ver otros definitivamente concluidos nuestro lado más pragmático nos hace confiar en un prodigioso zapatero americano, que nada tiene que ver con aquel otro de apellido Rodríguez, y en que las nuevas generaciones puedan alcanzar cien años de vida: el tiempo mínimo necesario para ver concluida alguna obra en Cantabria.

martes, 19 de septiembre de 2017

EL PACTO DE LAS ALBARCAS (20 de septiembre de 2017)


El Diario Montañés, 20 de septiembre de 2017

Lo he llamado el pacto de las albarcas, pero también podía haberlo denominado el convenio del babi. Ha tenido su imagen gráfica en la romería de San Cipriano, un día después de que Eva Díaz Tezanos lanzara un órdago en otra romería, la de la Bien Aparecida. El acuerdo entre el PSOE y el PRC ha llegado, rubricado con un apretón de manos de Revilla y Zuloaga, tras dos semanas de negociaciones en los despachos, aunque en nuestra retina quede el saludo romero de ambos protagonistas, ataviados con babis, calzados con albarcas y con un palo en la mano.
Zuloaga tenía previsto hacer cambios en dos de las consejerías de su partido, pero su bisoñez política le llevó a actuar con tanta imprudencia que de algunos matices de esos cambios se enteraba el presidente Revilla por la prensa. Y no es bueno despreciar a un viejo zorro en lides negociadoras, pues al final se ha hecho fuerte y ha llevado la situación a su terreno: en el PSOE todo ha quedado casi como estaba –Eva Díaz Tezanos mantiene de momento su poder–, y el PRC logra una «subida significativa» del presupuesto del próximo año. Por el camino se ha quedado Ramón Ruiz, una persona honesta, que sabía mucho de Educación y se defendía –como los últimos consejeros del ramo– en Cultura y Deporte. Ruiz ha vivido estos días el calvario de una sustitución anunciada, que no se debe a su gestión sino a la fidelidad que ha mantenido con sus gentes de confianza.
El propio Revilla ha exigido ahora que Francisco Fernández Mañanes, el nuevo consejero, además de traer el equipo completo y los cargos bien definidos, respete hasta el final de la legislatura los acuerdos alcanzados por su predecesor. Menudo corte de alas. Además, ha añadido unas palabras enigmáticas, al decir que aceptará los nombres que proponga el PSOE, «si no hay nada que nos haga pensar que nos presentan a gente que no tiene una vida normal».
¿Se estarían barajando algunos de vida disoluta? Como esto va de romerías, a lo mejor nos enteramos en San Mateo.

miércoles, 13 de septiembre de 2017

LOS VIAJES DEL IMSERSO (13 de septiembre de 2017)


El Diario Montañés, 13 de septiembre de 2017 

Al tiempo que finaliza el verano y cierran algunos negocios turísticos por falta de rendimiento económico, no se pueden abrir residencias de mayores, pese a la necesidad que hay de ellas, porque los márgenes de explotación resultan escasos.
En esto de los márgenes se ha apretado mucho últimamente. Hace unos años, cuando el retroceso económico parecía una posibilidad remota, los que imaginan el futuro auguraban que el siglo veintiuno sería el de la civilización del ocio. Así lo hacía prever el número creciente de jubilados, a los que se suponía un poder adquisitivo que garantizaba su porvenir. Ellos deberían ser la base de negocios que se levantarían, sobre todo, en torno al turismo, la cultura y la dependencia.
En cuanto a la dependencia, ya sabemos cual es la situación actual. Sobre la cultura, no conozco que se pusiera en marcha ningún plan específico, más allá de los descuentos en los espectáculos. Fue en lo referente al turismo donde se dieron los pasos más decididos, con la creación de los viajes del Imserso, que nacieron con la pretensión de que nuestros mayores conocieran lugares nuevos y los hoteles de las zonas turísticas permaneciesen abiertos durante la temporada baja.
Pero llegó el futuro. Y ni nuestros jubilados viven tan bien como se preveía ni nuestra economía se ha recuperado tanto como nos pintan. Quizá por eso el Gobierno ha decidido prorrogar este año, con los hoteles que se acojan a la promoción de los viajes del Imserso que ahora comienza, las mismas condiciones económicas que en las dos campañas anteriores. Algunos hosteleros murcianos han comenzado a borrarse de la lista, y los de la Costa Blanca han dicho que esta campaña respetarán esas condiciones, pero que la próxima quieren un 20% de aumento, porque la situación es insostenible (un hotel de cuatro estrellas debe ofrecer alojamiento y pensión completa –con agua y vino incluidos– por 21 euros por persona y día).
Avisan con un año de antelación. Tiempo suficiente para solucionar un problema que, aunque lo parezca, no es menor. Hay más de un millón de jubilados viajeros: muchos votos en juego. 

martes, 5 de septiembre de 2017

LA FOTO (6 de septiembre de 2017)


El Diario Montañés, 6 de septiembre de 2017

Ya están aquí, fornidos, con lanza larga y espada corta, vociferando cantares y golpeando en sus escudos para amedrentar al enemigo. Son los Aunigainos, guerreros mercenarios temidos por su fiereza, adoradores –sangre y fuego– de Erudino. Siguen a su jefe Arquio, «El Grande», que recibió de Ambato la espada del mando que se transmite por la sola herencia del valor.
Dos jóvenes se han unido esta campaña al desfile de la tribu por las vías corraliegas: Pablo Zuloaga y Pedro Casares. Ambos 
–cuerpo fino, idóneo para moverse en palacio, y pies ligeros, dignos herederos de los del veloz Aquiles– calzan sandalias de cuero y no molestas pieles, como si fueran a tomarse un baño en el Sardinero un día de asueto. Avanzan seguros antes de pasar por la tribuna de autoridades, donde el jefe de todas las tribus cántabras espera, presidiendo la marcha guerrera, flanqueado por sus consejeros.
Los Aunigainos llegan frente a él. Y Pablo lo saluda –cinta en la cabeza, cara pintada, collar al cuello y cuerna en la cintura– con la diestra elevada, empuñando la espada de antenas. Se siente fuerte y bien respaldado, porque en lo alto de la grada sus fieles lo aclaman. Además, sabe que el jefe acaba de llegar de la capital del reino, donde le han transmitido el total apoyo a cuantas decisiones él tome, por dolorosas que sean o inexplicables que parezcan. Y el jefe –veterano en lides políticas– acatará la orden, disfrazada de consejo. Acaso por ello algunos de sus consejeros prefieren no mirar al joven guerrero. Son esas leyes no escritas de la política, a la que todos dicen –Zuloaga, el primero– que hay que llegar con el billete de ida y vuelta en el bolsillo, si bien luego muy pocos utilizan el del regreso definitivo a casa y prefieren apearse en estaciones intermedias.
Ya están aquí los Aunigainos. Y los viejos de la tribu les han dicho que no tengan piedad con los vencidos, porque no hay peor cuña que la de la misma madera.
Pero en ocasiones también los viejos se equivocan.