miércoles, 21 de febrero de 2018

SENTIR LOS COLORES (21 de febrero de 2018)

El Diario Montañés, 21 de febrero de 2018

Nos decía el sabio Antonio Alcoba Muñoz, en sus magistrales clases de Pedagogía, que al ser humano le mueven tres impulsos fundamentales: las creencias, las preferencias y las ideas. Y sólo las creencias –«un supuesto en el que estás y no te cuestionas»– suelen permanecer inalteradas en el tiempo. Todo lo demás es cambiante, de ahí los gestos de esos futbolistas que besan el escudo del club que los acoge, y que repiten luego sin pudor por cuantos clubes transitan a lo largo de su trayectoria deportiva. Más que los colores de la camiseta sienten el color del dinero, sin salirles los colores; nuevos mercenarios de una sociedad que plantea el juego como si se tratase de una batalla en la que para derrotar al enemigo hay que tener a los mejores gladiadores de tu parte. El signo de un tiempo mercantilista que antepone la cartera a la cantera en casi todas las facetas.
Esta situación estaba ya muy extendida en el ámbito político, pero ahora puede alcanzar categoría de epidemia en nuestro entorno regional. Como quiera que las ideas de ciertos personajes no tienen más sustento que el del beneficio personal, y ante la amenaza de tiempos de sombras para el PP, algunos pueden estar empezando a meditar su particular mudanza hacia otras posiciones que en el papel de las encuestas pintan con mejor color. Por eso el PP cántabro debería asegurarse por todos los medios la fidelidad de los suyos cuanto antes, no sea que haya más de uno que se apunte a esa frase que atribuimos a Groucho Marx: «Estos son mis principios. Si no les gustan, tengo otros». Y, a río revuelto, principios de Ciudadanos.
En estos tiempos de zozobra preveo movimientos arquitectónicos en nuestros políticos. Me explico. La arquitectura regional, muy sabia, orienta las solanas hacia el sol que más calienta, comúnmente el del mediodía. El resto, la umbría, es una parte mucho más difícil de caldear y menos vividera. Alguno, con tales preceptos, ‘qual piuma al vento’, ha mudado el pensamiento hacia su particular sol naranja. Igual se quema.

miércoles, 14 de febrero de 2018

GESTOS Y GESTAS (14 de febrero de 2018)


El Diario Montañés, 14 de febrero de 2018

En pleno temporal de frío y nieve, con las carreteras al borde del cierre, la guardia civil de tráfico ha mostrado su preocupación porque algunos conductores –más de los deseables, según parece–, además de no llevar cadenas, tenían los neumáticos casi lisos. En realidad, la noticia no debería sorprendernos si tenemos en cuenta cómo están las economías familiares en nuestro país. Cuando alguien no puede cubrir sus necesidades básicas, un cambio de neumáticos representa un contratiempo importante, de ahí que la goma se estire al límite. Supongo que la guardia civil de tráfico también sea consciente de que la administración, aunque no deja de repetir que lo peor de esta crisis ya pasó, tiene descuidadas las carreteras por falta de mantenimiento y sigue con las autovías sumidas en la oscuridad, incluso en las intersecciones más peligrosas. Y ese desgaste y esa falta de luz también inciden en la siniestralidad. Son restos de un oscuro naufragio que a la mayoría nos ha hecho más pobres y nos tiene con el agua al cuello.
No fue el agua, sino el fuego, el causante de la destrucción de unos cuantos miles de libros en el MAS, que, pasado el tiempo, a nadie parece haberle importado –las expresiones «papel mojado» y «papel volatilizado» se suelen utilizar como imágenes literarias de la indiferencia–. Las obras de arte, que por fortuna no sufrieron deterioro, han sido ahora debidamente catalogadas para su embalaje, y han pasado a formar parte de un museo fantasma, momificado, a temperatura controlada. Todo muy aseado.
Tras el incendio del MAS, las obras, que ya duraban un año, se inician de nuevo desde el punto cero, sin proyecto ni fecha de finalización previstos. Pero, como al personal hay que mantenerle entretenido con algo, todo este obligado proceso de conservación y cuidados se quiere vender, con un muy estudiado gesto, como una gesta, para satisfacción de quienes proclaman el no sexismo en el lenguaje. Aunque para gestas, si bien temerarias, las de esos conductores que se lanzan por necesidad a los caminos nevados con los neumáticos al límite. Y sin descomponer el gesto.

miércoles, 7 de febrero de 2018

¿CUÁNTO TE APUESTAS? (7 de febrero de 2018)


El Diario Montañés, 7 de febrero de 2018

Las casas de apuestas ‘on line’ están de moda. Uno escucha la radio o ve un partido por la televisión y siempre hay anuncios que incitan a jugar; incluso adelantan el dinero para que superes las dificultades de la primera vez. Actúan como los camellos con la droga, porque tienen comprobado que quien prueba repite, y la repetición fomenta la adicción, que es la base del negocio. Se apuesta por todo. En fútbol se juega dinero no sólo por el resultado final, sino por adivinar quién será el autor del primero o del último de los goles, o por el número de tarjetas que mostrará el árbitro, o por el color de las mismas... Las posibilidades son casi infinitas.
Nunca he tenido la debilidad de apostar habiendo dinero por medio, un problema que es muy serio, pues, según Jugadores Anónimos –que de esto saben mucho–, «la ludopatía es una enfermedad que hace de tu vida una mentira y puede acabar en el suicidio». Sin quitarle importancia a un asunto que la tiene, y mucha, debo reconocer que hay algún tipo de apuesta que sí me gustaría plantearles a ustedes, aunque fuera sin jugarnos nada. Son apuestas saludables, porque nos mantendrían alerta ante los vendedores de humo. Incluso tendrían más importancia para nuestra sociedad que un resultado de fútbol o el minuto en que un jugador meterá su gol. ¿Les parece bien? Pues, vamos allá:
Podíamos empezar apostando si el ministro de Fomento hará o no finalmente el túnel de Saltacaballo. Luego, apostaríamos sobre la fecha en que se construirá el tercer carril de la autovía Santander-Torrelavega. También podíamos jugárnosla sobre si la reforma de las vías de acceso a Santander se comenzará estando próximas las elecciones. O si se resolverá en esta legislatura la sede del MUPAC. O si se levantará el MAS de sus cenizas. O si llegaremos a ver algún día el tren rápido en Cantabria. O si llegará a funcionar el MetroTUS satisfactoriamente. O...
Desde luego, si las casas de apuestas lo descubren, en el juego de las promesas políticas tendrían un filón. 

miércoles, 31 de enero de 2018

ÍÑIGO Y LA ENGAÑA (31 de enero de 2018)


El Diario Montañés, 31 de enero de 2018

Siento debilidad por De la Serna. Hace años, en una conversación distendida, le pedí que diera un paso adelante para traer a Cantabria una derecha más civilizada que la de Diego. Entonces soltó una carcajada franca. No creo que ahora le haya producido tanta gracia la propuesta envenenada que le ha hecho el propio Diego, retándole a ser el candidato en las próximas elecciones –pasando por encima de Buruaga– para que las pierda al frente de un partido que él ya se ha encargado de partir en dos. Por eso Íñigo ha dicho que le aparten ese cáliz. Además, se encuentra a gusto como ministro. Y deja buena imagen por doquier: el expolítico ilicitano Joan Antoni Oltra dice que Íñigo es un fenómeno. «A todos atiende. A todos promete soluciones. Anuncia estudios informativos, anteproyectos, proyectos y lo que haga falta. De dónde saldrá el dinero y los plazos de ejecución, es pedir mucho, hay que tener fe y esperanza. En todo caso, será en los próximos años. Así nadie podrá decir que le engaña». Magnífico retrato del seductor infográfico.
También viene asiduamente a Cantabria, rey mago de los suyos, con proyectos bajo el brazo. Pero reparte carbón cuando se trata de sacar adelante las ideas del gobierno regional. Ahora acaba de manifestar que reabrir el túnel de La Engaña no le seduce, porque introducirse en la oscuridad, sin escuchar a los pajarillos, más que un atractivo es un suplicio. Y yo, que he pasado dos veces por ese extraordinario suplicio, no estoy en absoluto de acuerdo. De los pájaros disfruté afuera, pero en el interior sentí indignación ante una obra imponente que la estupidez humana ha declarado inservible.
Te invito, Íñigo, a que atravesemos juntos el túnel de La Engaña. Dentro no hay pájaros, cierto. Ni circulan trenes por su trazado inútil, como quizá tampoco pase nunca por Cantabria el AVE que nos prometieron tantos responsables políticos. Si me acompañas, intentaré convencerte para que te saques alguna infografía de la chistera. Luego, incluso, se puede adornar con pajarillos. Y si presentas el proyecto con presupuesto y fecha claros, se produciría la gran paradoja: tú, el gran embaucador, le pondrías fin al engaño de La Engaña.

miércoles, 24 de enero de 2018

GORILA ENFADADO (24 de enero de 2018)


El Diario Montañés, 23 de enero de 2018

El gorila de Fitur estaba enfadado. No sólo porque quería estar en Cabárceno, sino porque se ha enterado de que el 65% de los cántabros en edad de merecer no desean tener hijos, o tienen menos de los que les gustaría, porque resultan muy caros. Y el 49,5% no se plantean tenerlos porque son pesimistas ante el futuro. Y eso, al gorila, que es un animal inteligente, le preocupa, porque los cántabros, si siguen así, pueden estar como su especie al borde de la extinción.
El simio gigante de cartón-piedra intuye que su figura promocional en la feria del turismo no va a salvar esta situación, aunque algo puede ayudar, porque el buen turismo es oro molido. Pero no comprende que se haya recibido a los visitantes del stand regional «con ostras y champán», como cantaba Krahe, que luego añadía, «bueno, quizás exagero, pero algo muy bueno». Y no porque no sea buena la ocurrencia, pero estima que en ocasiones, acomplejados de provincianismo, nos pasamos con las sofisticaciones, y que mejor hubiese sido ofrecer una degustación de algo más nuestro, cocido montañés o lebaniego o una olla ferroviaria... –no todos los días nos desayunamos con ostras–; pero, claro, esos productos son estrellas populares y no tienen estrellas Michelín, que son las que molan, y el único humo que despiden es el del calor de la cocción, no el químico.
En ocasiones, piensa el gorila –los gorilas rumian mucho las cosas, no crean–, los complejos nos hacen renunciar a lo nuestro y entonces sí que quedamos como paletos. (¿No hicimos un ejercicio de paletismo cuando en la reciente gala de las letras de Santander –tan españoles nosotros– todas las canciones fueron interpretadas en inglés? Aunque, menos mal, en inglés original, no traducido por el ‘translate.google’).
Don Marcelino le aconsejaba a Pereda que se hiciese más local para ser más universal. Ajeno a tal consejo, este gobierno regionalsocialista no ha querido incluir –dicen que de momento– las mascaradas como Bien de Interés Cultural. Esto también ha enfadado al gorila, porque cree que, además de perder población, estamos perdiendo identidad.

miércoles, 17 de enero de 2018

DEPORTISTAS DE TERCERA (17 de enero de 2018)


El Diario Montañés, 17 de enero de 2018

Juegan en Segunda B, la tercera división de siempre. No son héroes, aunque por el relato extendido de sus hazañas en los medios puedan parecerlo. Mucha literatura adorna sus peripecias o incide en sus fracasos. Un dolor, una molestia, una lesión, todo es noticia. Lástima que ellos no tengan tiempo apenas para leer o escuchar, ocupados como están en su profesión, de entrenamiento diario y sacrificio ejemplar. Una actividad que parece imposible de conciliar con otras zarandajas.
Juegan en Segunda B, y cada semana apenas mil sufridos espectadores van a observar sus evoluciones. Es una suerte de masoquismo, una apuesta por el aburrimiento garantizado, con los sonidos del balón de fondo, multiplicados por el eco triste de las gradas casi vacías. Abajo, en el césped, deambulan como ejemplo vivo de un proyecto que se ha degradado, porque todo se degrada cuando no se cuida. («Aprended, flores, en mí / lo que va de ayer a hoy / que ayer maravilla fui / y sombra mía aun no soy»). Pero no queremos aprender y nos empeñamos en seguir apuntalando con fichajes un proyecto fallido, cuando lo más sensato puede ser pararse y empezar de cero, y regresar a la cantera, a los orígenes. Pero no. Juegan en Segunda B y quieren ascender a la otra Segunda para estar más cerca de la Primera y de sus contratos millonarios.
Aunque de momento no están bien clasificados en esa categoría tercera, imitan los gestos de los ídolos, se cortan el pelo a su manera y quieren tener coches como los suyos, máxima aspiración de cualquier futbolista que se precie. Y lucen llamativos tatuajes, como antaño los lucían marineros y piratas.
Conozco a otros deportistas que tienen tatuados, muy discretos, cinco aros, para mostrar el orgullo de haber participado en alguna olimpiada (María Pelaéz Navarrete estuvo en cinco. Busquen en Google). Pero no son futbolistas. Ni tienen sus sueldos, ni su cobertura mediática. Y es una pena porque, si alguien se interesara por ellos, están sobradamente preparados para transmitir a los jóvenes actitudes ejemplares.
Lo decía Josep Maria Beá: «Cosa rara el Universo».

miércoles, 10 de enero de 2018

EMPRESARIOS O POLÍTICOS (10 de enero de 2018)

                                                                ©El Diario Montañés

El Diario Montañés, 10 de enero de 2018

Hay noticias que uno debe leer varias veces para comprobar que no se ha equivocado. «Dos de cada tres nuevos asalariados ganan una media de 1.900 euros al año», decía un reciente titular de prensa. Otro titular recogía las palabras del presidente de CEOE, Lorenzo Vidal de la Peña, pidiendo el adelanto electoral ante la inoperancia del Gobierno regional, y anunciando que la organización empresarial que preside iba a encargar la redacción de un plan estratégico para los próximos doce años.
Algunos políticos han aceptado el órdago del empresario que juega a ser político, y han comenzado a utilizar la tribuna de este periódico para publicar escritos de tinte electoralista. Revilla llamó trilero a Montoro, e Íñigo de la Serna salió en defensa del ministro diciendo que tanta reiteración de la mentira «no puede ocultar una realidad indiscutible», en alusión a la parálisis del gobierno y a las obras que su ministerio tiene previsto realizar en Cantabria. Al día siguiente, Félix Álvarez publicaba otro artículo diciendo que el presidente ya tiene todo el pescado vendido y no va a hacer nada hasta las elecciones, ahondando en las ideas de Lorenzo Vidal. No cabe duda de que el empresario ha abierto la caja de los truenos. Pero me parece a mí que la oposición habla con la boca pequeña, porque si Revilla optara por adelantar las elecciones, tal y como tienen sus negociados, puede caerles la tormenta encima.
Tengo pocas certezas, pero en este asunto me aferro a una: no imagino al presidente de los empresarios cántabros cambiando la orientación económica en lo referente a los salarios, que ahí sí puede tener mano. Pero no me hagan mucho caso. Es posible que mi pensamiento esté trasnochado y su plan estratégico pase por una revisión salarial al alza y no se ciña a las pocas iniciativas que le supongo: apostar por la renovación del parque automovilístico –con planes de ayudas públicas– e impulsar la construcción –modelos de una economía que nos abocó a esta crisis–, aderezado todo con buenas palabras sobre inversión en I+D+i, que siempre quedan bien.
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