miércoles, 16 de agosto de 2017

CLAROSCURO SANITARIO (16 de agosto de 2017)


El Diario Montañés, 16 de agosto de 2017

Recojo del buzón una carta de la Consejería de Sanidad. Lo hago con inquietud, porque las notificaciones sanitarias siempre alertan. Palpando, adivino en su interior un objeto alargado, estrecho y plano. Cuando abro el sobre encuentro una bolsita verde con algo parecido a un mechero que deja traslucir un líquido, acaso el gas. Me digo que será una ingeniosa campaña publicitaria para dejar de fumar. Pero, si es así, ¿cuál es la función del encendedor? Examino el folleto que lo acompaña. Me he precipitado. Se trata de un programa de detección precoz del cáncer de colon en el que, por edad, estoy invitado a participar. El falso mechero es el recipiente donde debo introducir una muestra de heces –tras recogerlas con un palillo que se adjunta para tal fin–, mezclarlas con el líquido y agitarlo todo. Luego tengo que depositarlo en un contenedor en cualquier centro de salud y esperar los resultados. Da gusto, me digo, con nuestra sanidad pública.
Sin embargo, según parece, en el día a día no es oro todo lo que reluce. Los médicos de Atención Primaria amenazan con una huelga ante la escasez de personal sanitario, porque la tasa de sustituciones no ha alcanzado este verano el 70%. La consejera dice que los pacientes están bien atendidos, pero –por poner sólo un par de ejemplos– en Ruiloba el médico ha tomado vacaciones y nadie ha cubierto su plaza, y en el hospital de Laredo uno de los dos especialistas en Anatomía Patológica cogió la baja, no fue sustituido y desde marzo hasta julio se han acumulado más de 1.600 biopsias, con la consiguiente incertidumbre –y peligro– para los pacientes.
Nuestra Sanidad padece estos claroscuros –además de por afanes privatizadores y de la incompetencia de algunos de sus responsables– por los recortes que trajo la crisis, ésa que Bruselas, tras un análisis superficial y muy discutible, dice que ya hemos superado ahora porque el paro está en su nivel más bajo desde 2008 y los bancos son más fuertes.
Como diría Pérez-Reverte, me cago en Bruselas. Y ya, aprovechando, tomo una muestra para el análisis.

miércoles, 9 de agosto de 2017

ELOGIO DE LA AMISTAD (9 de agosto de 2017)




  ©El Diario Montañés

El Diario Montañés, 9 de agosto de 2017

Ahora que algunos intentan vincular antiguas amistades de infancia y colegio con contratos interesados y lamentables derrumbes, quiero hacer, aunque sea a contracorriente, una defensa de la amistad. ¿Quién no ha echado mano de los amigos cuando necesitaba algo?, ¿a quién puede parecerle censurable, por ejemplo, que un permiso de obra se resuelva pronto si un buen amigo está en puestos de responsabilidad administrativa? Siempre ha sido así. Y lo seguirá siendo.
Dentro de los partidos políticos pasa lo mismo, sólo que ahí los amigos se convierten en «familia», grupos que suelen pensar igual que el ganador, aunque en ocasiones sea una amistad calculada porque para algunos la ideología es cambiante.
Pablo Zuloaga y su triunfadora familia política están ahora moviendo ficha para hacer cambios en el gobierno regional, en el que Miguel Ángel Revilla preside las consejerías socialistas con las personas que otros le marcan. (A nuestro presidente le debe de resultar muy difícil encabezar sus equipos de gobierno cuando una parte de la alineación le viene impuesta y cuando a la mitad de la competición le introducen cambios con los que no contaba, aunque se anuncien en la segunda línea, casi a nivel de banquillo. Malos tragos de la política).
José Manuel Abascal, primer medallista olímpico del atletismo nacional y orgullo de Cantabria, llevaba veintitrés años trabajando como director de deportes en el ayuntamiento de Bezana, pero el nuevo equipo municipal no lo consideró un amigo. Ganaba 29.000 euros brutos anuales (1.500 euros netos al mes) y a cambio transmitía su magisterio deportivo a los jóvenes. Al recién llegado alcalde no le tembló la mano y se lo llevó por delante, tras felicitarle por la gran labor que había desarrollado durante ese tiempo, porque –le dijo– «así se ahorraba dinero».
Auguro nuevos tiempos de mano dura y felicitaciones por su buen trabajo a los que ahora sean descabezados. No tengo tanta certeza de que en esta ocasión Zuloaga ahorre dinero, aunque sí colocará a sus fieles, en nombre de una mayor eficacia, porque los amigos son lo primero.
Y –añadía Corleone– la familia es intocable.

miércoles, 2 de agosto de 2017

EL CAPITALISTA (2 de agosto de 2017)

© Javier Cotera

El Diario Montañés, 2 de agosto de 2017

Compro diariamente el periódico en papel. También consulto las ediciones de la prensa digital, pero esos momentos de hojeo lento –de izquierda a derecha, con avance y marcha atrás por cada página– son impagables y no tienen nada que ver con el rápido ojeo –a golpe de pulgares– que se realiza en una tableta o en un teléfono. El papel me permite deleitarme con las noticias y con las imágenes, que en ocasiones son en sí mismas noticia.
Cuando llega la feria de Santiago, aunque antitaurino confeso, suelo buscar las fotos de los protagonistas, porque en la liturgia de la fiesta hay personajes muy peculiares. El capitalista es uno de ellos. Tal nombre recibe ese personaje humilde –pura contradicción– que se echa encima al diestro para sacarlo a hombros por la puerta grande y llevarlo hasta donde sea menester, a cambio de unas monedas. Javier Cotera ha retratado a uno de ellos en este periódico, en una gran foto que refleja su rostro de boxeador curtido en cien combates –posiblemente sin dientes–, sus manos hinchadas –por el trabajo, la mala circulación o por otros hábitos, vaya usted a saber– y su camiseta con el nombre de un afamado hotel santanderino, circunstancia que también le procurará unos pocos euros por publicidad indirecta. La foto es de tal hondura psicológica que casi nos permite adivinar la voz cascada del individuo pidiendo paso.
Observándola tengo la sensación de que la escena y el espectáculo que la genera y el público que lo aplaude son símbolos y espejos de un pasado que permanece anclado en el presente. De ahí su valor futuro como crónica gráfica de un tiempo equivocado que da categoría de arte a una función en la que sufre y muere un animal.
Una aficionada declaraba en estas mismas páginas que la última corrida de la feria le resulta especial. La última de todas será especialísima y llegará el día menos pensado por mor de iniciativas legislativas que prohíban los toros. Entonces, y curiosamente con el apoyo de los partidos de la izquierda, nadie podrá volver a encaramarse sobre un capitalista.

miércoles, 26 de julio de 2017

LA MARCA SANTANDER (26 de julio de 2017)

© El Diario Montañés

El Diario Montañés, 26 de julio de 2017

Semana grande. Fuegos artificiales de fondo. Antes, novillada, una mirada a la bahía y un paseo desde el Pereda a Reina Victoria, pasando por Castelar, ahí es nada –lástima de lluvia, sí; pero, ¿y lo bien que se duerme?–. Metrobús rápido e inteligente –estamos en una ‘smart city’– que circulará por un carril exclusivo, abriendo los semáforos a su paso (date prisa, abuelo, que viene y nos lleva por delante). Es Santander, una ciudad llena de encantos, sobre todo en verano. Lo mismo puedes encontrarte por la calle con Isabel Presley que con un edificio derrumbado. Con igual facilidad puedes subirte en una atracción de feria, que introducirte durante un cuarto de hora en pelota picada, previa ducha, en el ‘High Psycho Tank’ del Centro Botín, dentro de una mezcla de agua y sal que relaja cuerpo y mente y hace olvidar los problemas. La realidad poliédrica de la modernidad.
Los agoreros dicen que Santander envejece y que perdió su esencia y la gracia del mar tras el incendio, cuando aprovechó la reconstrucción para expulsar del centro a los pescadores de habla cantarina y lo llenó de comercios y comerciantes. Y añaden que tiene una fachada muy aparente, tras la que se esconden algunos barrios deprimidos. Pero lo cierto es que los santanderinos están muy orgullosos de ella. Hay, incluso, quien mantiene que dimos un paso atrás cuando la autonomía cambió su nombre por el de Cantabria, dejándonos llevar por el corazón y no por la cabeza, que es un sinónimo del bolsillo. Dicen que la denominación Santander es mucho más conocida, que de ella un banco hizo una marca, la internacionalizó primero y luego la universalizó dando su nombre a una Liga de fútbol. Y que bajo «ese paraguas semántico», que abarca a un tiempo oficinas bancarias y a Messi, Ronaldo o Neymar, entre otros, debería estar acogida no sólo la capital, sino la región toda, por el bien de todos.
Tras esa revolucionaria involución –«cualquiera tiempo pasado fue mejor»– seríamos algo así como un Santander de Santanderes: espejo del dinero y la buena vida.

miércoles, 19 de julio de 2017

FURACO, ENRIQUE Y EL SEXO (19 de julio de 2017)

                                                      ©Javier Cotera (El Diario Montañés)
El Diario Montañés, 19 de julio de 2017

He pasado un mes angustiado. A finales de junio, tras una temporada por tierras asturianas, el oso ‘Furaco’ regresó a Cabárceno sin haber conseguido preñar a ‘Paca’ y ‘Tola’, dos osas locales de muy buen ver. Y que un oso cántabro sea motivo de burla por su incapacidad reproductora es algo que no puedo soportar, porque nada de lo que sucede con las cosas del terruño me deja indiferente. Menos mal que una reciente encuesta nos ha colocado a la cabeza de nuestro país en cuanto a la frecuencia con que practicamos el sexo se refiere, 11,9 veces al mes, muy por delante de los canarios, segundos clasificados en estas lides del placer.
El verano, el buen clima, los conciertos, las casetas con pinchos a tres euros, la movida del año jubilar y el paso por la puerta del perdón –que perdona incluso las infidelidades– juegan a nuestro favor. No es lo mismo pasear por Cantabria a veintitantos grados, entre chiringuitos, música y perdones –lo más parecido a la gloria–, que hacerlo por el infierno en que se ha convertido España, norte abajo, con temperaturas que te dejan capitidisminuido y desganado.
Tras la publicación de la encuesta, respiro más tranquilo. Los cántabros hemos dejado el pabellón bien alto y ya no estamos expuestos a las chanzas que podían habernos hecho por el fiasco de nuestro emblemático úrsido. Aunque ahora las burlas pueden llegarnos por otro fiasco, el ‘concierto precox’ que dio Enrique Iglesias en Santander, con final ‘interruptus’ incluido, cuando se marchó por defuera y a deshora, sin despedirse siquiera, dejando insatisfechos a sus seguidores.
Es muy arriesgado –y caro– jugársela en directo con artistas sin categoría, inventados por el marketing y promocionados con elaboradísimos videoclips. Aunque en el caso de Enrique, es justo decirlo, también ha tenido importancia la figura de un padre estrella, que en el mundo de la canción le da mil vueltas al hijo, y, en el del sexo, a Furaco y a nuestras 11,9 veces mensuales.
A mí, consejero Martín, por bueno que te parezca, si canta Enrique, bájame la radio.

miércoles, 12 de julio de 2017

VIVIR EL VERANO (12 de julio de 2017)

                                                                                                                             ©El Diario Montañés

El Diario Montañés, 12 de julio de 2017

El verano es una estación de esperanza. Esperamos las vacaciones como agua de mayo para desconectar del ritmo diario, frenético, que acaso sea el que nos está llevando sin que lo sospechemos a que la esperanza de vida de los cántabros haya disminuido. Algunos economistas mantienen que la generación actual vivirá peor que la anterior; es difícil asegurarlo, pero sí sabemos que los fallecidos en los dos últimos años han vivido unos meses menos. Lo cual –no hay mal que por bien no venga– es un consuelo, porque para vivir peor es mucho mejor no vivir tanto.
En lo de desconectar, los políticos son quienes más tienen que aprender. Su ritmo es agitado: una inauguración aquí, una obra allá, una romería acullá... Un sinvivir, vamos. Esta semana –simple botón de muestra– he visto a la alcaldesa Gema Igual jugar al padel, saltar a las gomas, saludar a nadadores en La Albericia (es curioso, juegan a todo, pero cuando de piscinas se trata, nunca se mojan), explicar proyectos de ascensores, supervisar asfaltados, homenajear a las víctimas de ETA... Se me dirá que es cosa de la juventud, pero es que el presidente Revilla, más talludito, no se queda atrás.
Tómense un respiro, señores, que la vida es breve, ahora estadísticamente más breve. Claro, que en el asunto del ocio también conviene tener mesura. Cuando las fiestas están prodigando por todo el solar regional, asistimos a un preocupante aumento de las agresiones, de la ingesta de alcohol (borracheras las llamábamos siempre) y del consumo de estupefacientes (drogas, decíamos). En el Coso Blanco castreño se han producido cuarenta y nueve asistencias por parte de la DYA. Suturas, las más veces, y traslados a Laredo y a Cruces, las menos. Poca cosa. Lo que nuestra sociedad empieza a considerar normal. En Santander, un joven que regresaba a casa tras una noche de parranda se cayó al agua en la bahía. Acaso entonces se despertara. Le sacaron unos pescadores, en buen estado –físico, al menos– y sin lesiones.
Está visto que a quien madruga, Dios le ayuda. Aunque no se haya acostado.

miércoles, 5 de julio de 2017

SED DE PODER (5 de julio de 2017)


El Diario Montañés, 5 de julio de 2017

Conviene recordar la historia. Hace años, cuando un grupo de soñadores comenzaron a reivindicar la autonomía para Cantabria, aducían, entre otras razones, el abandono secular que sufría la región. No faltaba tampoco la sensación de que aportábamos a las arcas del Estado más de lo que recibíamos. Benito Huerta, un regionalista de raza, hizo popular la frase de que de tanto ordeñarnos la vaca el gobierno central nos la estaba dejando seca. Era una imagen que los cántabros, y sobre todo los ganaderos, entendían a las mil maravillas.
Ahora que ya tenemos casi exprimida la vaca y toda la cabaña ganadera, el gobierno central nos discute el agua. Han cerrado el grifo de la financiación y pueden cerrarnos el otro, para el que hemos construido una autovía que pretendía vertebrar la región tanto o más que cualquier carretera de montaña. Pero como las lluvias son escasas y el pantano del Ebro tiene cifras alarmantes de nivel –precisamente cuando el nivel de ocupación hotelera prevé sus mejores datos–, la situación nos deja con el agua al cuello, pese a que la tenemos a la altura de los tobillos. Se avecina un verano caliente que, si no se soluciona la cosa, puede traernos restricciones tan dolorosas como difíciles de justificar.
Aquella situación a la que me refería al principio provocó el nacimiento de una asociación para defender los intereses de Cantabria (ADIC), y con el paso del tiempo la creación de un partido que ha gobernado en varias legislaturas (el PRC), aunque algunos le achacan que siempre lo ha hecho sin ganar las elecciones. Revilla ha pronosticado que las tornas van a cambiar en los próximos comicios y que el suyo va a ser el partido más votado. Es posible, porque el agua, el pan y la sal no debe negársele a nadie, so pena de soliviantar a la población. Si a ello unimos que los otros partidos regionales se están ahogando en su sed de poder, puede resultar que esa combinación explosiva de agua y sed le dé la razón al presidente.

miércoles, 28 de junio de 2017

ENTRE EL CIELO Y EL SUELO (28 de junio de 2017)


El Diario Montañés, 28 de junio de 2017

Aprendí en el catecismo que una de las condiciones para perdonarle los pecados al pecador es que tenga propósito de la enmienda. Acabamos de conocer que el Racing no sólo no se ha enmendado sino que ha aumentado su deuda hasta convertirse en la empresa regional que más le debe a Hacienda. Como necesita saldar su débito para seguir paseando el nombre de Santander y Cantabria por los desolados campos de Segunda B, anda pidiendo dinero público, que es el de los que sí pagamos impuestos. La temporada se ha ido al traste en lo deportivo y en lo económico, porque si ya era difícil justificar en momentos de euforia la inyección económica que se le iba a dar a una sociedad privada que no cumple con sus obligaciones fiscales, más lo será ahora. La patata caliente que tiene el equipo de gobierno entre las manos puede convertirse en un infierno.
Menos mal que cielo se lo ha puesto en bandeja el Centro Botín, convertido publicitariamente en la imagen de modernidad de Santander (¡cuánto les costaba a algunos decir Cantabria en los discursos!). La expectación que ha generado supera todas las previsiones. Cuarenta mil personas lo han tomado como suyo y han paseado por sus pasillos exteriores, valorando sobremanera las espléndidas vistas de la bahía y su entorno, algo que ya estaba ahí antes de que la construcción emergiera. Sospecho que para la mayoría –más de cultura de fachada que de contenidos interiores–la tónica va a ser tomar el edificio como si de un mirador se tratase.
Me decía Santi –un gruista portuario que lleva años gozando de una de las vistas más bellas del mundo desde la altura de las grúas– que está pensando en decirle a su empresa que las abra a las visitas y que las alquile por las noches para tener ingresos extraordinarios. Con una pequeña inversión en medidas de seguridad sería posible. Además, girando la cabina, los visitantes tendrían inigualables panorámicas de 360 grados.
Seguro que habría largas listas de espera. Como las que hay en la Sanidad cuando no se pagan los impuestos.

miércoles, 21 de junio de 2017

UN VERANO MUY CALIENTE (21 de junio de 2017)


El Diario Montañés, 21 de junio de 2017

El Observatorio Astronómico Nacional dice que hoy comienza el verano, aunque podemos  asegurar sin necesidad de mirar a las estrellas que ya lleva varias fechas entre nosotros: las altas temperaturas y los pantanos resecos así lo atestiguan, y la amenaza de futuros recortes –también en el agua– está más presente que nunca, aunque prefiramos mirar hacia otro lado. La ola de calor primaveral vuelve a superar este año la temperatura del año anterior, que, a su vez, superó la del precedente. Y todo ello me lleva a pensar que esto, más que una casualidad, es ya un ciclo que presagia un cambio climático impepinable que sólo los necios no quieren ver, ahora que, para nuestra desgracia, al frente del mundo está uno de ellos.
En política, por eso de que el verano suele ser época de baja actividad, es tradición trasladar la calentura a los otoños. Pero también aquí parece que el cambio climático ha trastocado las estaciones. Y, pese a que los poetas identifican el buen tiempo con el amor, algunos militantes del partido socialista de Cantabria no parecen estar muy por la labor y han decidido presentar una candidatura alternativa a la oficial, para lograr «un cambio de caras y un cambio de actitud». Sus oponentes del PP regional también andan a la greña, por más que desde Génova intenten salvar los muebles pidiendo una conciliación que parece imposible dadas las posturas irreconciliables. En este verano caliente, anticipo de un otoño que puede ser abrasador, el único partido que parece vivir al margen de los sofocos es el PRC, que asiste al espectáculo instalado cómodamente en el tendido de sombra. Al menos mientras Revilla aguante.
Desconozco si nuestro presidente ha recibido ya alguna de esas señales que nos llegan cuando nos vamos haciendo mayores. Pensar en cambiar la bañera por el plato de ducha es una de ellas, aunque un amigo mío mantiene que la definitiva es que te da por hablar del tiempo cuando no tienes de qué hablar. No seré yo quien le lleve la contraria.

martes, 13 de junio de 2017

SENSACIÓN DE BUEN BALANCE (14 de junio de 2017)


El Diario Montañés, 14 de junio de 2017

Somos un país con tendencia al engaño. En ‘El Buscón’, la genial novela de Quevedo, hay un personaje que sufre hambre crónica, pero todos los días sale a la calle con una cajita en la que lleva migajas de pan para colocárselas «por barba y vestido, de suerte que parece haber comido». Muchos años después, Rodrigo Rato, con sonrisa sibilina, hizo lo propio con la famosa campana de Bankia, cuyos tañidos no pudieron evitar el posterior campanazo de la entidad. Tengo un amigo que excusa tales posturas, porque mantiene que en esta sociedad de apariencias «siempre hay que dar sensación de buen balance». Y a eso es a lo que se han dedicado los responsables del sector bancario desde que llegó la crisis financiera: a transmitirnos un estado muy saludable de sus cuentas. Lástima que ahora que todo parecía ir tan bien haya caído el Banco Popular, al que no tumbaron en su día ni los trapicheos del famoso Pepe.
Nuestra Caja Cantabria, despersonalizada en Liberbank, es la que más está pagando el precio de la actual inseguridad, y es una pena. El amigo al que antes me refería guardaba allí sus ahorros, agradecido porque la Obra Social hacía parques en los pueblos para que jugasen los niños y ponía bancos para que se sentasen los viejos. Ahora ya no; aquello es historia. Ni siquiera hay suficiente personal en las oficinas, y eso que según sus cuentas aún sobran unos cuantos.
Espero que Liberbank resista y que sus accionistas no lo pierdan todo, como lo han perdido los del Popular, cuyas lágrimas han tenido menos minutos televisivos que las de Manolo el del bombo cuando le robaron su tambor de batalla. Algo lógico en una sociedad que valora más el ruido que las nueces. Por eso se le dio tanto bombo –y aun platillo– a la inauguración del nuevo hospital de Valdecilla. Entonces era un tiempo de ruido electoral; ahora, en el silencio, las nueces de los veintidós millones de euros deben esperar tiempos mejores.
Pero ya llega el verano, y eso, en Santander, nunca se puede olvidar.

miércoles, 7 de junio de 2017

CRÓNICA DE UNA VISITA (7 de junio de 2017)


El Diario Montañés, 7 de junio de 2017

Como todos los años he vuelto a la feria del libro de Madrid. En ella, durante diecisiete días, casi cuatrocientos expositores muestran sus novedades, muy abundantes por eso de que el mercado del libro ha entrado de lleno en la cultura de la caducidad temprana.
Otro asiduo a la feria es nuestro presidente. Los fines de semana suele acudir a firmar libros con su «ahijado», Jesús Cintora, y la expectación que produce crea largas filas en torno a su caseta. En esta edición he estado junto a él –a sus espaldas, sin que se percatara– observando las reacciones de la gente mientras esperaba su dedicatoria. «Miguel Ángel, eres un tío estupendo». «Muchas gracias». «Revilla, ¿por qué no te presentas a presidente de España». «Si tuviera menos años...». «Presidente, ¿no vas a estar en la inauguración del mundial de vela?». Esta pregunta le sorprende, pero reacciona con soltura: «A mí nadie me ha dicho nada..., además, yo soy más de ‘prao’ que de mar. Pero el lunes estaré, sin falta, en la Virgen del Mar». Como, efectivamente, estuvo.
Había quedado con él el día anterior, porque quería visitar la caseta del Gremio de Editores de Cantabria. Cuando se percató de mi presencia, me dijo que en cuanto terminara nos pondríamos en camino, pero que no podía dejar a nadie sin firmar el libro. Con todos hablaba. Con todos se fotografiaba. Permaneció en su lugar hasta que la fila de admiradores llegó a su fin. Fue cuando nos pusimos en marcha. Pero resultaba dificilísimo dar un paso sin que la gente lo reconociera y lo parase para hacerse una foto con él. Al final, lo conseguimos.
Sé que con Revilla las críticas o los halagos no tienen término medio. Yo, aquí, sólo hago una constatación: él ha sido el primer, y único, presidente regional que ha visitado nuestra caseta, aunque en el juego entre también la feria de Santander. Y es un gesto que, como presidente de los editores cántabros, debo agradecer. Porque los libros editados en Cantabria alimentan el alma tanto como las anchoas y los sobaos alimentan el cuerpo.

miércoles, 31 de mayo de 2017

SEQUÍA CULTURAL (31 de mayo de 2017)


El Diario Montañés, 31 de mayo de 2017

Este fin de semana la tranquilidad de Valderredible ha satisfecho mis perspectivas de reposo. Han sido días serenos, conviviendo con gentes que sólo se preocupan por cosas sencillas, ahora por una sequía que reciben con resignación, aunque saben por experiencia que nunca llovió que no escampó y que no hay mal que cien años dure. Pero sí creen en el cambio climático. Lo perciben en las pequeñas cosas: en los hábitos de los pájaros, en el comportamiento de la caza, en el escaso caudal del Ebro, en la temperatura atípica. No necesitan los estudios del primo de Rajoy ni la soberbia de Donald Trump, ambos negacionistas.
Pero también les preocupa la sequía cultural que está produciendo en la zona el cierre a las visitas y el abandono exterior –y dicen que interior– de su joya románica, la iglesia de San Martín de Elines. Don Bertín, el cura de toda la vida, siempre estaba dispuesto a abrir las puertas y a contarle al visitante el edificio de pe a pa. Pero las cosas terrenales tienen caducidad, y a él le vencieron la edad y ciertas lagunas de memoria que anticipaban un traicionero alzhéimer. Cuando hubo de ser ingresado en una residencia, se fueron con él las llaves y comenzó a crecer la hierba en un entorno que el anciano párroco mantenía a raya con la ayuda de un moderno robot cortacésped. Ahora ya no hay robot. Y el cura responsable dice que su tiempo no es exclusivo de Elines, que bastante tiene con atender treinta iglesias. El Obispado, a su vez, sólo se compromete a recibir visitas concertadas previamente y para grupos amplios. El primero se está quedando sin feligreses, porque nadie le perdona que no haya dejado las llaves a los vecinos que se ofrecen para hacer de guías de su querido monumento. Y al Obispado le recuerdan que la iglesia no es de su exclusiva propiedad, que es patrimonio de todos porque todos la mantienen y la adecentan, con sus desvelos, cuando es menester, y con los impuestos, cuando toca. Que si dependiera de la recaudación de su IBI…

miércoles, 24 de mayo de 2017

TODO ES TRANSITORIO (24 de mayo de 2017)


El Diario Montañés, 24 de mayo de 2017


Ha sido éste un fin de semana de mucho calor. El viento sur subió la temperatura, presagiando tormentas que en lo meteorológico se difuminaron, aunque estallaron en lo político. El anochecer en Ferraz se llenó de relámpagos que tambalearon la democracia orgánica de listas controladas, la de los que cuidan de nuestros intereses salvaguardando los suyos. Los otrora descamisados de la pana, en el ocaso y bien situados, habían bendecido a la candidata andaluza, ganadora de todos los envites hasta el día de su primera derrota. Antes habían procurado que no saliera en la foto, como en los tiempos de Guerra, quien se alejara de los mandamientos de la ley del IBEX, porque las revoluciones deben ser controladas, no sea que se empiece pactando con Podemos y se termine cuestionando puestos en los consejos de administración. Pero votaron las bases y el tiro les salió por la culata.
Ahora hace falta que respeten al ganador y no actúen como los críticos del PP cántabro. Incapaces de asimilar su derrota, le han exigido a Buruaga que dimita en un plazo de siete días. Joaquín Solanas, portavoz de los descontentos, ha acusado a su presidenta regional de «violencia verbal, autoritarismo, personalidad vengativa, insegura, inepta, sin carisma, y falta de liderazgo y de autoridad moral». Acaso sus palabras se deban al poder perturbador del viento sur, o quizá estén teledirigidas por los hilos invisibles de Diego –siempre tras las bambalinas–, pero lo cierto es que con tales exabruptos ha abortado cualquier posibilidad de diálogo, y la ruptura parece inevitable. Sospecho que en el fondo de este juego de tronos se esconde la querencia de unos puestos que se consideran vitalicios. Canonjías las llamaba mi tío Serapio Arenal.
Quienes apenas tienen tiempo de calentar sus puestos de trabajo son los nuevos contratados cántabros. Las estadísticas que acabamos de conocer son demoledoras: los contratos temporales, además de ser de escasa duración, han superado el 92% de cuantos se han firmado en el primer cuatrimestre de 2017. Casi nada. Los ciudadanos de a pie sí que están acostumbrados a padecer el insoportable rigor de lo transitorio.

miércoles, 17 de mayo de 2017

FIEBRE CULTURAL (17 de mayo de 2017)


El Diario Montañés, 17 de mayo de 207

Un inusitado interés cultural ha llevado a seis mil cántabros a conseguir, en sólo dos días, el pase permanente del Centro Botín. Colas de personas de cierta edad, la mayoría peinando ya canas, daban vuelta a la esquina de la calle de la Fundación del mismo nombre –«¿y dónde dices que está eso?»–, con la esperanza de que la espera tuviese la compensación del ansiado documento, llave que por poco precio abre las puertas de ese edificio que mira al mar con ojos de libélula. Es la cultura del consumo, la del folleto y los marcapáginas, que tanto conocemos de las ferias del libro: «¿Los regalan?, ¿puedo llevármelos?». Y se los llevan a manojos.
Yo no quiero ser muy crítico con este repentino ardor que ha unido tantas voluntades de la noche a la mañana; simplemente pretendo que reflexionemos sobre el uso exagerado y abusivo que solemos hacer de las cosas cuando son regaladas, o casi. En este caso que nos ocupa, quizá lo más prudente sea seguir el consejo sabio de aquel veterano profesor que permitía a sus alumnos copiar en los exámenes porque así, por lo menos, leían una vez el tema. Y si, además, el pase en cuestión hace honor a su nombre, y sirve para acercar la cultura de manera permanente a algún ciudadano, tanto mejor, no sea que, una vez conseguido, suceda con él como con las comuniones de este mes de mayo, que en más de una ocasión, después de tomar la primera hostia y tras haber celebrado todos los festines, los niños no suelen volver a pisar la iglesia.
Por no resultar del todo gratis ni haber encontrado el modo de conseguir «una financiación sostenible», peligra la presencia del Archivo Lafuente-Reina Sofía en Santander. Los más pesimistas sospechan que si el acuerdo no se firma pronto, todo se puede ir al garete, y nos quedaremos viéndolas venir, sin completar el anillo cultural que soñó un alcalde. Y, lo que es peor, los seis mil del pase permanente no podrán satisfacer del todo su desbordante apetito cultural.  

martes, 9 de mayo de 2017

BARRER PARA CASA (10 de mayo de 2017)


El Diario Montañés, 10 de mayo de 2017

Mil aspirantes se han presentado en Torrelavega para cubrir veinticuatro plazas de barrendero. Ante tal número de opositores se ha debido habilitar el ferial de ganados, un lugar a todas luces inapropiado, para que los examinandos se enfrentaran a las cincuenta preguntas de la prueba teórica 
–mucho tino hay que tener en la elección de las mismas para que no resulten chocantes, porque es muy difícil calibrar por escrito la pericia en ciertas profesiones–. En cuanto a la prueba práctica, cualquier tratado popular sobre la utilización de la escoba aconseja barrer para casa, porque escobando hacia adentro se consiguen dos objetivos primordiales: que nadie tenga información de los propios desperdicios y que se pueda recoger, a resguardo de miradas indiscretas, cualquier objeto de valor que aparezca entre las barreduras. Sin embargo, la ley no está de acuerdo con la sabiduría popular ni con el dicho que se aplica cuando no se encuentra alguna moneda caída al suelo: «Es igual. Déjala para el que barre». Doce empleados de la empresa de residuos MARE lo acaban de padecer en sus propias carnes cuando, llevados por una avaricia quizá inocente, constituyeron una especie de cooperativa para repartirse los beneficios de los objetos de oro que encontraban reciclando la basura. Como no conocían los entresijos del Código Civil, que considera tal acto una apropiación indebida si no han transcurrido dos años desde la pérdida de los objetos en cuestión, los dejaban en esos establecimientos que tanto han proliferado con la crisis, y aliviaban la suya con el dinero que recibían a cambio. Ahora, con gran susto para ellos y consecuencias aún desconocidas, han sido detenidos. Así que los aspirantes al puesto de barrendero deberán tener mucho cuidado en la prueba práctica, no sea que algún examinador perverso coloque objetos valiosos, a modo de trampa, entre la basura para evaluar voluntades.
En adelante, sólo los ladrones de guante blanco podrán seguir utilizando, sin ningún cargo de conciencia, las bolsas de basura para transportar dinero negro. Al fin y al cabo, ellos no han encontrado el botín que otros han perdido; simplemente, lo han robado. Un pecado menor.

miércoles, 3 de mayo de 2017

ENTRE PLATOS (3 de mayo de 2017)


El Diario Montañés, 3 de mayo de 2017

De un tiempo a esta parte las cuestiones gastronómicas han adquirido gran importancia. A la vez que proliferan los bancos de alimentos, se ensalza el trabajo de los cocineros en los fogones sin fuego –contradicción etimológica– y se fascina a las gentes con su arte sin par. Programas de televisión, suplementos de prensa y apartados de revistas ocupan tiempo y espacio con toda clase de concursos y recetas. La cocina ha pasado a ser casi una metáfora de la vida. No se trata solamente de hacer las cosas bien, sino de competir haciéndolas. La actividad se presenta como una lucha sin cuartel en la que las dificultades se acumulan, y el cocinero se convierte en un héroe moderno que debe estar atento a cada hervor, a cada detalle, para no fracasar en medio de un cúmulo de dificultades extremas, donde el reloj y los comensales actúan en su contra cual espadas de Damocles. Su oficio no se puede equiparar con ningún otro –aunque en la comparativa entren médicos salvando vidas o maestros educando a jóvenes–, porque tal y como nos lo cuentan ninguna ocupación humana entraña las extremas dificultades que tienen que superar estos profesionales entre platos. Escoger el producto, cocinarlo y presentarlo debidamente parece un arte sumamente difícil y conlleva tomar decisiones de una enjundia mucho mayor que cualquiera de las que pueden tomar otros profesionales. Por eso proliferan en la televisión los concursos de cocina –incluso para niños–, que parecen querer trasladarnos que el éxito en la vida, además de como futbolista o cantante, se puede alcanzar también siendo un buen cocinero. Cuestión de modelos.
En Santoña, en una actividad cercana a lo culinario, el presidente Revilla, que muestra un cariño desmedido cuando promociona nuestras cosas, ha colocado a las anchoas a la altura de las cuevas de Altamira o de Menéndez Pelayo. Y a mí, qué quieren que les diga, me ha parecido bastante exagerado, porque ni Altamira ni don Marcelino, que alimentan más bien el espíritu, tienen una incidencia negativa en los niveles de colesterol. Al César, lo que es del César.

miércoles, 26 de abril de 2017

DUEÑO DE LAS LLAVES (26 de abril de 2017)


El Diario Montañés, 26 de abril de 2017

Domingo 23 de abril. Día del libro, día del inicio del año jubilar, día del Madrid-Barça. Elecciones en Francia. Por la feria del libro de Santander pasan los autores para encontrarse con sus lectores, presentes o futuros, haciendo un ejercicio de fe en la lectura. En tierras lebaniegas se abre la Puerta del Perdón. Al anochecer, por los bares de la capital los forofos difunden el rumor de que Dios ha jugado vestido de blaugrana. La actualidad –nunca a partes iguales– mezcla cultura, fe y fútbol.
En Liébana, el presidente regional ha querido convertirse en un pequeño San Pedro, y aunque desea que por la Puerta del Perdón del monasterio de Santo Toribio pasen durante este año jubilar un millón de peregrinos –fieles o no, santos y pecadores–, no quiere que el perdón tenga barra libre. Según él, hay demasiados corruptos que no merecen obtenerlo. Por experiencia ya debería saber que el perdón divino está poco considerado, mucho menos que el indulto humano, como bien conoce el nuevo jefe de policía de Cantabria, condenado por torturas en 1994, pero absuelto por la entonces todopoderosa mano de José María Aznar, a quien Dios guarde muy lejos.
De todos modos, también Revilla debería tener mucho cuidado en ese puesto de portero divino del bien y del mal (el único portero en el que creo es en Iribar, que paraba como los ángeles) con los nombramientos que están haciendo desde su gobierno. A más de uno lo tendrían que haber dejado a las puertas, a tenor de lo que estamos viendo con las recientes dimisiones que están enturbiando las aguas de la política regional. Sabemos por experiencia biológica que en las aguas estancadas quienes mejor se desenvuelven son los cangrejos americanos, invasivos y dañinos, aunque luego se diga –pobres batracios– que «algunos me salieron rana».
Revilla, si no de las del perdón, es dueño de las llaves de su gobierno, y debería estar muy bien informado para que no le suceda con los suyos lo mismo que a Esperanza Aguirre, tan ajena a todo, tan engañada, tan inocente…

martes, 18 de abril de 2017

BANDERAS DE FE (19 de abril de 2017)


El Diario Montañés, 19 de abril de 2017

Atrás quedó la Semana Santa de las banderas. El 14 de abril, viernes santo, la republicana renació en algunos lugares, mientras que las del ejército español ondeaban a media asta en todos los cuarteles de nuestro Estado, constitucionalmente no confesional. No es extraño, porque por la estrecha boca del buzón de ciertas instituciones no cabía la Carta Magna. En 1980, tiempo de «mili», canté el himno de la Armada, escrito por Pemán y nunca revisado, que anuncia el regreso del imperio –«El imperio a España vendrá por los caminos del mar»– y pide a los marineros que crucen los mares guiados por una rosa de los vientos que tiene «delante, la gloria, la leyenda en pos, debajo las voces de nuestros caídos y arriba el mandato de España y de Dios». Son fachadas de la tradición difíciles de cambiar cuando Dios es el capitán general de los ejércitos.
En Cantabria hemos rozado el lleno hasta la bandera. Se llenó Cabárceno, el parque en el que Hormaechea soñaba elefantes mientras el presidente de Altos Hornos proyectaba alargar la agonía de una explotación minera agotada. Y se llenó Fuente Dé, para subir a los Picos por el camino de cables que trazó otra mina cerrada. Dos ejemplos de reconversión que dejaron paso a la mina turística que ahora oxigena las arcas de Cantur, justo cuando el gobierno regional va a recortar treinta y dos millones de euros poco después de aprobarse el presupuesto.
Con gente hasta la bandera me gustaría que estuviese la feria del libro de Santander, que se inaugura pasado mañana. Y que las ventas elevasen el ánimo de libreros y editores, esos profesionales que se resisten a que muera el mágico mundo del papel. Si además el gobierno regional paga las ayudas a la edición, paralizadas desde diciembre, el futuro se presentaría un poco más amable. Pero la Hacienda regional, tan cauta, tiene los pagos retenidos ‘sine die’, que es una manera latina de decir vaya usted a saber hasta cuándo. O, acorde con estos tiempos, cuando Dios quiera.
Esperemos poder resistir hasta entonces con la bandera levantada.

miércoles, 12 de abril de 2017

TIEMPO DE PASIÓN (12 de abril de 2017)


El Diario Montañés, 12 de abril de 2017

El tiempo de pasión en la liturgia cristiana comienza el Domingo de Pasión y acaba en la hora nona del Sábado Santo. El pasado sábado se cumplió ese tiempo, aunque en el PP cántabro tienen la certeza de que su pasión no ha hecho más que empezar, pues el partido tiene varios frentes abiertos y en todos confluyen los perdedores del reciente congreso.
Resulta probable que la filtración de la falsedad del currículo de Gema Igual viniera del ala dieguista como venganza por su apoyo a Buruaga. Desde entonces Igual ha comenzado un particular viacrucis que ha tenido la máxima expresión política en el pleno del pasado jueves, aunque los suyos le mostraron apoyo inquebrantable e incluso llenaron el salón de plenos con un grupo de afiliados tan apasionados como esos padres que se pelean en el fútbol. Y esto es jugar con fuego, porque si en política se desbordan los sentimientos es muy fácil incurrir en expresiones antidemocráticas como la del energúmeno que gritó «Arriba España y Viva Franco». Lo preocupante es que el autor del exabrupto no fuese expulsado de la sala, con lo que queda la duda de si la ley mordaza sólo se aplica con rigor cuando se ataca a la dictadura y no cuando se la exalta.
Los problemas del PP aumentan ahora con la iniciativa del ex director general de cultura, uno de los que consideran que Buruaga, cual Judas, traicionó a su jefe con amaños. Joaquín Solanas se ha convertido en portavoz del millar de militantes que han suscrito, sin firmar, un documento en el que se pide que Génova investigue «las múltiples irregularidades» que hubo durante el proceso electoral del congreso. Algunos desconfían de que tan abultado número de adhesiones sea real, y sospechan que puede estar preparado como los hábitos de las vírgenes que desfilan en Semana Santa: muy aparentes pero armados por un simple miriñaque. Ya se verá.
Sea como fuere, el energúmeno y el ex director general son sólo dos de los muchos actores que participan en este drama de la pasión del PP. Y no los principales.

miércoles, 5 de abril de 2017

LLEGÓ EL PORVENIR (5 de abril de 2017)


El Diario Montañés, 5 de abril de 2017

Cada día tiene su afán, dijo el apóstol Mateo años antes de que Simeone lo parafraseara con su máxima de ir ganando partido a partido. Quienes así piensan no suelen hacer planes de futuro, o al menos no los comunican porque no quieren vender la piel del oso antes de cazarlo. Suelen ser gentes pragmáticas, partidarias del día a día. Sin embargo, ¿qué sería del ser humano si no diseñara su propio proyecto de futuro, guión que intenta seguir al pie de la letra en pos de la felicidad? Es algo que traemos de serie y conviene controlar para que no entre en disputa lo que pudo haber sido y no fue.
Ana Botín, experta en cuestiones económicas, augura para Cantabria un futuro espectacular por el espíritu empresarial que tiene nuestra región. Si ella lo dice, será, que de eso sabe bastante, aunque un puñado de trabajadores del Búnker de su banco, amenazados con un traslado a Madrid, cuestionen tal espíritu. Yo también lo cuestiono, porque en Cantabria percibo una apuesta centrada en el turismo, la única empresa que parece interesarnos. De hecho, la ciudad de Santander tiene el punto de mira puesto en el Centro Botín –aunque le haya hurtado la vista de un buen trozo de bahía– y en el día en que abra sus puertas para pasmo de foráneos y orgullo de autóctonos, que ingenuamente lo diputarán por suyo. Otro Santander, el del Banco, nos ha estado pidiendo crédito ilimitado desde que el edificio sólo era un proyecto; a cambio debemos exigirle ahora que combine sus propios intereses con los de la ciudadanía y que el Centro se centre en programaciones culturales interesantes y compartidas. Así podría tener algo de sentido la generosa cesión pública de tantas cosas a una entidad privada.
Ángel González escribe en uno de sus poemas que al futuro lo llaman porvenir porque no viene nunca. El 23 de junio llega, al fin, el porvenir y comienza la realidad del Centro Botín. Por el exterior ya resulta menos transparente que en infografía. Que tenga transparencia interior y ofrezca lo deseable, es otro cantar.

miércoles, 29 de marzo de 2017

DERROTA, HOMENAJE Y PARTO (29 de marzo de 2017)


El Diario Montañés, 29 de marzo de 2017

El sopor placentero de la digestión me ha producido imágenes confusas. O acaso sea la edad que ya enseñorea mis pensamientos. Lo cierto es que, como María José Sáenz de Buruaga le ha arrebatado a Ignacio Diego la presidencia del PP por cuatro votos, he dado en imaginar al derrotado el día después, domingo, acompañado por unos pocos –porque los suyos en adelante cada vez serán menos– rumiando el fracaso y lamentando no haberse sabido retirar a tiempo. Precisamente el mismo día en que Javier López Marcano, que abandonó la política antes de que la justicia declarase su inocencia, recibía el cariño de 1.800 amigos en un homenaje al que asistió, haciendo un alto en su agenda de promoción del año jubilar lebaniego, el propio Revilla.
Y llegado aquí, he tenido una digresión que me ha hecho considerar la suerte del actual consejero de turismo, que tiene todo el apoyo del presidente para divulgar tal efeméride. A falta de inversores privados, es Revilla el que se está encargando personalmente de poner a Liébana en el mapa, tanto da que sea con José Mota o con Bertín Osborne, al que hizo subir en el teleférico con «el culo prieto» por el vértigo. Y con tales personajes, en esto del año jubilar de momento está pesando más el interés turístico que el cultural, que se intenta salvar a duras penas con actuaciones musicales de desigual nivel y mucho ruido mediático. El propio Jesulín de Ubrique, otra figura con más ruido que sustancia, se ha acercado hasta Liébana para inaugurar la VI Feria de Caza y Pesca, de la que se llevó una cabeza de venado, tras reñida puja, para exhibirla en su pared de los trofeos. 
Mi pensamiento disperso regresa a Diego. También él intentó cobrarse por todos los medios la cabeza de Marcano como personal trofeo cinegético. Esta semana, sin embargo, ha perdido la suya a manos de los suyos, que es la forma más dolorosa de perderla. Y parece que hasta la gorila Gwet, pariendo en Cabárceno dentro del recinto de la discordia, haya querido sumarse a su derrota.

miércoles, 22 de marzo de 2017

LETRAS Y NÚMEROS (22 de marzo de 2017)


El Diario Montañés, 22 de marzo de 2017

Aunque algunos creen que Cantabria es infinita, aquí no cabemos todos. Nuestro modelo económico da más bien para poco y muchos de los nuestros –precisamente los más jóvenes y mejor preparados– se ven obligados a emigrar. La crisis de los últimos 8 años ha forzado al exilio, con escasas posibilidades de regreso, a más de 18.000 cántabros, con lo que son casi ya 43.000 los que viven fuera de nuestra región y de nuestro país.
Quien se va no lo hace por movilidad geográfica, es porque no tiene futuro. El sector servicios nunca nos dará lo que la industria nos niega, pero lo seguimos teniendo como única solución posible. Vaya de muestra un botón: Sniace peligra porque un desajuste ha dejado los pretendidos 10,8 millones de beneficios en unas pérdidas de 2,8, y ya se presenta en terrenos aledaños la infografía de un área comercial de grandes superficies. Por si falla lo uno, tenemos lo otro, aunque con lo otro lleguen sueldos que no se parecerán en absoluto a los que pueden irse, si es que perdemos lo uno. Es el resultado de una crisis que vino para quedarse y que nos empobrece económica y éticamente.
Al concurso que ha sacado el Ayuntamiento de Torrelavega para cubrir 24 plazas de barrendero han acudido 1.471 aspirantes, pero sólo 2 de los puestos son fijos; los otros 22, por la Ley de Presupuestos Generales, que permite muy pocas alegrías, son interinos. Precisamente por no estar aprobados dichos Presupuestos Generales, Cantabria no ha convocado las oposiciones de Primaria para cubrir las 187 plazas previstas para maestros, con lo que el porcentaje de interinos en la enseñanza superará el 34%. No muy lejos –en el 30%– se mueve la interinidad en la sanidad cántabra. Y el 93% de los contratos que se firman en nuestra región son eventuales, los hermanos pobres de la interinidad.
Ignoro la solución al problema. Me limito a exponerlo en este rincón. Incapaz de mantener discursos que puedan llevar a engaño, nunca quise ser cura ni político. Preferí el oficio de las letras, aunque hoy sólo haya hablado de números.

miércoles, 15 de marzo de 2017

PIRÓMANOS POLÍTICOS (15 de marzo de 2017)


El Diario Montañés, 15 de marzo de 2017

Los pirómanos han hecho su agosto en marzo. La primavera se adelantó por sorpresa en Cantabria y, animados por el viento sur, brotaron por doquier sembrando focos de destrucción en nuestros montes. Menos mal que al final de la semana la lluvia vino a echar una mano a los bomberos y a los voluntarios que luchaban denodadamente contra el fuego de la insensatez. «Cuando un monte se quema, algo suyo se quema», decía un eslogan de los setenta para concienciarnos de que el bosque –la tierra, en fin– es de todos. Pero el pirómano lleva en los genes un odio irracional, ajeno a cualquier consejo, y goza especialmente cuando destruye bienes comunes.
Hay quien dice que al PP cántabro también le han salido pirómanos dispuestos a destruirlo. Cada uno de los dos candidatos culpa al otro de haber generado el fuego interno que puede llevarse por delante no sólo la maleza sino árboles de mucho porte. El partido ha estado asentado en la mayoría absoluta, que es la fórmula más cómoda y peligrosa de gobernar porque favorece la aparición de la soberbia, que, a su vez, suele generar las zarzas que intrincan los caminos del diálogo. Dicen los partidarios de Buruaga que ellos no quieren quemar el partido, que sólo pretenden desbrozarlo para abrir sendas de entendimiento futuro con otros grupos políticos, porque con Diego es imposible. Le acusan de haberlo enmarañado todo y de mantener una postura similar a la de los líderes absolutistas, que piensan que tras ellos sólo puede quedar un desierto y que no hay modo mejor que los malos modos.
Los entendidos mantienen que tras un incendio los bosques tardan décadas en volver a ser como fueron. En quince o veinte años calculan algunos políticos populares que pueden terminar de cicatrizar las heridas de su actual enfrentamiento fratricida. Si sus cálculos son correctos, el partido cántabro habrá perdido una generación y Diego podrá decir con propiedad que tras él llegó la nada. Por eso en algunos corrillos se le considera «el hombre de las cuatro pes»: pirómano político del PP.

miércoles, 8 de marzo de 2017

PRESUPUESTO SIETEMESINO (8 de marzo de 2017)


El Diario Montañés, 7 de marzo de 2017

Estamos pasando una etapa difícil, aunque nos hablen maravillas del actual momento económico. Sólo hay que preguntarle a cualquier consejero o director general de nuestro gobierno sobre algún pago pendiente de su consejería, para asistir a encogimientos de hombros y explicaciones que no van más allá del «hemos hecho cuanto estaba en nuestras manos; no podemos hacer más». Y lo dicen porque el tema en cuestión, aunque aprobado ya desde hace meses –con la consiguiente publicación en el BOC– sigue estancado en Hacienda, madre vigilante que sólo liberará el dinero cuando lo haya y pueda hacerlo. Porque, aunque las partidas económicas del gobierno regional se aprueben en el papel, llegando septiembre alguien puede decidir que hay que retrasar pagos para maquillar el déficit. Y es entonces cuando se quedan en el limbo, en espera de tiempos mejores.
Ahora, cuando ya casi han caído tres hojas del nuevo calendario, acaban de aprobarse las cuentas regionales de 2017. Y con los dineros de este curso se hará frente a esos pagos no realizados en los últimos meses del anterior, con lo que el nuevo presupuesto nace sietemesino, sin posibilidades reales de llegar a fin de año. Siempre sucede lo mismo. La rueda económica que nos lleva gira a un ritmo muy desigual, en unas ocasiones casi frenada y en otras frenética, sobre todo cuando las obras y las inversiones previas a cada periodo electoral engrasan sus rodamientos. Entonces no hay déficit que valga.
En ese sentido, la nuestra es una economía basada en engaños, una especie de juego irregular, pero permitido, que nos obligan a jugar a todos, gobierne quien gobierne. Y que también padecen los consejeros y los directores generales, con encogimiento crónico de hombros, arqueo de cejas y una disculpa pesarosa por no poder hacer más de lo que hacen. Y a mí, qué quieren que les diga, me da mucha lástima sentir su desvalimiento. Por eso permanezco cabizbajo cuando alguno de ellos se sincera y me comenta en privado todo lo que no puede decir en público. No soporto su congoja.

miércoles, 1 de marzo de 2017

BIENESTAR CRECIENTE (1 de marzo de 2017)


El Diario Montañés, 1 de marzo de 2017

La pasada semana visitó Santander el presidente de la Cámara de Comercio española, quien, acaso animado por las burbujas de su empresa –Freixenet–, nos dejó una perla de las que nos hacen pensar: «El empresario es el líder social más importante. El artífice del bienestar creciente». Y no quiero yo, Dios me libre, restarle importancia al papel que juegan los empresarios en nuestra sociedad, pero sí convendría filtrar sus palabras por un cedazo que separe el polvo de la paja, porque hubo alguno de los importantes –llegó a ocupar la presidencia de la CEOE– que con su actitud cubrió de polvo y de lodo la imagen de los patronos, pues más que ocuparse del bienestar de sus trabajadores se preocupó tanto del suyo que ahora paga en la cárcel parte del dinero que robó a los clientes. Y también habría que matizar –y tamizar– que en nuestro país muchos de los que trabajan siguen en la pobreza, hasta tal punto ha aprovechado la crisis el empresariado para rebajar los sueldos. El Instituto Nacional de Estadística ha hecho público que el 13,7% de los españoles percibe un salario bruto anual por debajo del salario mínimo interprofesional, con lo que casi dos millones de trabajadores no pueden vivir siquiera dignamente.
En Cantabria dos noticias, en apariencia distintas, reafirman mis prevenciones. La primera dice que Bridgestone puede desviar a Polonia la inversión de 32 millones de euros que iba a destinar a sus plantas de España –entre ellas la de Puente San Miguel– si los sindicatos no aceptan el nuevo convenio colectivo (y sospecho que la propuesta de la patronal no va a consistir en aumentar los salarios para contribuir al «bienestar creciente»). La segunda, que una cadena de comida rápida abrirá en Santander su cuarto local, una expansión que resulta explicable si se tiene en cuenta la situación económica de muchas familias españolas. Precisamente una de ellas ha declarado a la prensa que ir a un burguer es el único lujo que pueden permitirse muy de vez en cuando. Y, por supuesto, en el menú nunca toman cava.